Deseo ver un rostro dotado de hermosura que calme mi ansiedad a amar y mi dificultad a querer. Que su mirada sea traviesa y atraviese mi coraza de hedor, que sus labios sean labios y que al menor susurro íntimo me estremezca de encanto, que su voz sea dulce, armoniosa y de una tonalidad sensual y juguetona, al escuchar sea la mejor melodía de compositores sordos.
Sueño contigo y no sé si existe.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario